viernes, 23 de diciembre de 2016

Cuento de Navidad



Un día antes de Navidad, el cura del pequeño pueblo de St. Martin, en los Pirineos franceses, se preparaba para celebrar la misa, cuando empezó a sentir en el aire un perfume delicioso. Era invierno, y hacía mucho que las flores habían desaparecido, pero allí estaba ese aroma tan agradable, como si la primavera se estuviese adelantando.


Intrigado, salió de la iglesia para buscar el origen de semejante maravilla, y acabó encontrando a un muchacho sentado frente a la puerta de la escuela. Junto a él, había una especie de árbol de Navidad completamente dorado.

- Pero, ¡qué belleza de árbol! - dijo el párroco -. ¡Con ese aroma divino que desprende, parece que ha tocado el mismísimo cielo! ¡Y está hecho de oro puro! ¿Dónde lo conseguiste?

El joven no reaccionó con especial alegría a los comentarios del religioso.


- Es cierto que este árbol, como usted lo llama, cada vez ha ido pesando más mientras lo cargaba hasta aquí caminando, y que las hojas se han puesto duras. Pero eso no puede ser oro, y me da miedo pensar en lo que dirán mis padres cuando vean lo que les traigo.

El muchacho relató entonces su historia:

- Hoy por la mañana salí hacia la ciudad de Tarbes para comprar un árbol de Navidad con el dinero que mi madre me había dado. Pero ocurrió que, al cruzar un poblado, vi a una señora mayor, sola, sin familia con quien celebrar la gran fiesta de la Cristiandad, y le di un poco de dinero para la cena, confiado en que luego sabría arrancarle un descuento al vendedor de la floristería.


"Al llegar a Tarbes, pasé frente a la gran prisión, y había allí algunas personas esperando la hora de la visita. Estaban todos tristes, pues iban a pasar esa noche lejos de sus seres queridos. Escuché que algunas de estas personas comentaban que ni siquiera habían conseguido comprar un pedazo de tarta. En ese mismo momento, impulsado por ese romanticismo que tienen los de mi edad, decidí compartir mi dinero con esas personas que lo necesitaban más que yo. Apenas guardaría una mínima cantidad para el almuerzo. Como el florista es amigo de mi familia, seguro que me daría el árbol, a cambio de que yo trabajase para él durante la semana siguiente, pagando así mi deuda.

"Sin embargo, cuando llegué al mercado me enteré de que el florista que conocía no había ido a trabajar. Intenté por todos los medios que alguien me prestase dinero para comprar el árbol en otro lugar, pero fue imposible.


"Me dije a mí mismo que conseguiría pensar mejor con el estómago lleno, así que me dirigí a una fonda, pero se me cruzó un niño que parecía extranjero y me preguntó si podía darle alguna moneda, pues llevaba dos días sin comer. Imaginando que el niño Jesús alguna vez también debió pasar hambre, le entregué a este otro lo poco que me quedaba, y me volví para casa. En el camino de regreso, le rompí una rama a un pino, y luego intenté retocarla, como podándola, pero fue poniéndose así de dura, que parece de metal, y no se parece ni de lejos al árbol de Navidad que mi madre está esperando.


- Pequeño amigo - dijo el cura -, el perfume de este árbol tuyo no deja lugar a dudas: ha sido tocado por los Cielos. Déjame contarte lo que falta de tu historia:

"En cuanto te alejaste de aquella señora, ella inmediatamente pidió a la Virgen María, madre como ella, que te devolviese de alguna manera el favor recibido. Los familiares de los presos pensaron que se habían encontrado con un ángel, y rezaron agradeciéndoles a los ángeles las tartas que consiguieron comprar. Y el niño con el que te cruzaste, por su parte, le dio las gracias a Jesús por haber saciado su hambre.


"La Virgen, los ángeles, y el propio Jesús escucharon las peticiones de toda la gente a la que ayudaste. Cuando rompiste la rama del pino, la Virgen puso en ella el perfume de la misericordia. Mientras caminabas, los ángeles iban tocando sus hojas, transformándolas en oro. Por último, con todo ya concluido, Jesús examinó el trabajo, lo bendijo, y a partir de ahora, a quien toque este árbol de Navidad se le perdonarán los pecados y se le cumplirán los deseos.

Y así ocurrió. Cuenta la leyenda que el pino sagrado aún se encuentra en St. Martin; pero su poder es tal que su bendición alcanza a todos los que ayudan al prójimo en la víspera de la Navidad, por muy lejos que se encuentren de este pequeño pueblo de los Pirineos.



miércoles, 21 de diciembre de 2016

Kenneth Felumlee & Helen Felumlee



Él mintió sobre su edad para casarse con ella - 70 años después, muere tan sólo horas después que su esposa.

Kenneth y Helen se conocieron cuando eran adolescentes. Se enamoraron y pronto iniciaron una íntima amistad y una apasionada historia de amor. Después de dos años juntos no tenían ninguna duda, querían pasar el resto de su vida juntos.


En aquel momento Helen tenía 21 años, pero Kenneth sólo 20 y en Ohio, donde vivían, era ilegal casarse siendo menor de 21. La pareja esperó pacientemente el 21 cumpleaños de Kenneth, pero tenían tantas ganas de casarse que celebraron su boda un día antes de su cumpleaños.


Que hermosa pareja, sus fotos gritan amor y romance.


Kenneth y Helen formaron una gran y hermosa familia juntos. En total tuvieron ocho hijos y su familia creció hasta contarse un total de 23 nietos y 43 bisnietos.


A medida que Kenneth y Helen se hacían mayores su familia estaba convencida de una cosa: su amor era tan fuerte que no podían vivir el uno sin el otro. Todos sentían que si uno moría el otro le seguiría poco después.


Resulta que sus hijos tenían razón. Cada mañana, durante 70 años, la pareja se la pasaba tomada de la mano durante el desayuno. Hasta 2014, cuando Helen murió a la edad de 92 años. Tan sólo 15 horas después, le siguió Kenneth de 91.


“Tan sólo horas después de morir mamá, papá se fue con ella", explicaron sus hijos a ABC 15.





lunes, 19 de diciembre de 2016

El nombre más hermoso



En el mundo indígena uno de los principios que constituyen el universo es el dolor, sin embargo los ojos de ese pueblo penetran en esta realidad sin miedo y la transforman en algo sublime.

Cuenta esta historia que un guerrero miró a su hija recién nacida, tan hermosa le parecía, que no encontraba un nombre apropiado para ella.

Decidió buscar lo más valioso del mundo y tomarlo como nombre para su primogénita. Salió temprano a caminar y pensó podría llamarla "Silencio", pues es hermosísimo... pero cuando comenzó a amanecer y el guerrero detuvo sus pasos y dijo: No, la llamaré "Aurora".

Continuó caminando y visitando amigos y así fue cambiando su elección para el nombre de su pequeñita: Luz, Nieve, Mariposa, Paloma...

Encontró al más sabio de los Indios que le orientó ir detrás de la montaña a la casa de un pastor muy sencillo y le dijo: "Allí encontrarás lo que buscas."

El guerrero esperó fuera de la vivienda y vio salir a una niña, sintió escalofríos pues se encontraba cubierta de Lepra, algo a lo que todos le temían.

Pasaron unos minutos...se escuchó la voz del pastor llamando a su hija y ambos se acercaron y el rudo guerrillero vio como se abrazaban y cubrían de besos.

Regresó a su casa con lágrimas en los ojos y se dijo: "La llamaré Heoma-nae-san ("Amor en el Dolor")."

Si amigos, éste es el amor más grande, el que se da cuando la persona no tiene nada material, cuando se está enfermo de cuerpo o de alma, cuando sentimos la necesidad imperiosa de aliviar el sufrimiento de un ser querido aún a riesgo de nuestra propia vida.




sábado, 17 de diciembre de 2016

¡Amigo fiel!



En medio de la noche, la familia oyó un terrible aullido. Cuando salieron al jardín no podían creer lo que tenían delante.

En Sebekapur, India, un Doberman fue enterrado con gran honor después de que hubiese sacrificado su vida por su familia. Los propietarios dijeron que era lo mínimo que podían hacer por él tras la valentía que había demostrado el leal animal. Era un verdadero héroe.


El perro sólo llevaba viviendo con la familia unos meses. Esta es la razón por la que sus propietarios estaban doblemente sorprendidos cuando el perro se enfrentó a cuatro cobras que trataron de colarse en la casa.


Como sucedió en medio de la noche, al principio no se dieron cuenta del peligro y sólo se despertaron por los ladridos y gemidos del perro. Cuando salieron al porche para ver por qué motivo su perro estaba ladrando fue cuando se quedaron impresionados al verlo de lejos luchando contra las serpientes.


De forma audaz, el perro se había enfrentado a las 4 serpientes, y no paró hasta que estaban todas muertas. Sin embargo, unos minutos más tarde, cuando pensaban que ya había acabado el peligro, el animal se desplomó en el suelo, totalmente impotente y con un sinnúmero de mordeduras. El veneno de las cobras estaba surtiendo efecto y fue demasiado fuerte para él.


Su propietario, Dibakar Raita dijo: “Me ha impactado que arriesgase su vida por nosotros, ¡Permanecerá siempre en nuestra memoria!” Su funeral fue un gran acontecimiento y todo el pueblo participó. Gracias a su increíble hazaña esta familia sobrevivió a lo que podía haber sido un trágico desenlace.


Sólo conocía a la familia durante muy poco tiempo, pero realmente se había convertido en un miembro más, y no dudó en defenderlos del peligro de las cobras. ¡Qué perro tan valiente!

Con historias tan bonitas como ésta, donde se muestra la fidelidad de los perros hacia los humanos, no cabe en mi cabeza como sigue habiendo gente que los maltrata y luego los abandona.

jueves, 15 de diciembre de 2016

Wilma Price & Patrick



Wilma Price de Houston, Texas, se había cruzado en numerosas ocasiones con personas sin hogar pidiendo dinero y ni se lo pensaba dos veces.

Pero un día, vio a un vagabundo con un cartel de cartón cerca del parking del Walmart local y lo que ponía llamó su atención. El cartel indicaba que su perro estaba en la perrera y necesitaba ayuda para sacarlo de allí.

“Había visto todo tipo de carteles en el mundo, excepto éste”, escribió en una publicación de Facebook. “Me acerqué a él y le pregunté que era lo que necesitaba.”

El hombre es un vagabundo y le dijo que necesitaba 120 € para sacar a su perro de la perrera, pero que él sólo tenía 8 €. Ella le dio su tarjeta y le dijo que iba a ver que podía hacer.


Wilma llamó a la perrera para verificar su historia y preguntar la cantidad de dinero que se necesitaba para liberar al perro.

Ella le preguntó al sin techo que por qué tanto dinero, y este le contestó que $35 para la tasa de extracción, después para la vacuna de la rabia, una prueba del corazón y una loción prevención para las pulgas.

Cuando Wilma le pidió ayuda a un amigo para pagarlo, este le aconsejó que investigara sobre la historia del hombre, y así lo hizo ella. Descubrió que se trataba de un hombre de 30 años de edad llamado Patrick, sin vivienda y que fue enviado a la cárcel por violación de la propiedad.


Las autoridades le confiscaron a su perro, Fred Frederick, mientras se encontraba bajo custodia durante dos días.

Poco después de conocerla, Wilma fue a la perrera con Patrick y entre los dos consiguieron sacar a su perro de allí.

El perro estaba temblando cuando salió de la perrera, estaba tan ansioso de volver con su dueño… Los ojos de Patrick se llenaron de lágrimas cuando por fin se reencontró con Fred Frederick.


Estaba tan agradecido por lo que Wilma había hecho por él que se ofreció a darle todo el dinero que había conseguido reunir.

“Yo no lo acepté porque gracias a eso quizás él pueda tener algo para cenar esta noche,” dijo ella. Además, Wilma contó que ojalá tuviera el suficiente dinero para alquilarle a Patrick una habitación para una semana.



martes, 13 de diciembre de 2016

Diamantes



Una noche un grupo de nómadas se prestaban a retirarse a dormir cuando de repente los rodeó una luz. Comprendieron que estaban en presencia de un ser celestial y con gran ansiedad esperaban un mensaje divino de gran importancia que sabían habría de ser especial para ellos.

Finalmente se escuchó una voz que les dijo: —Reúnan todos los guijarros que encuentren en el suelo y póngalos en sus alforjas, mañana viajen todo el día, así la noche los hallará contentos pero tristes...

Después de despedirse los nómadas compartieron su decepción y su enojo. Esperaban la revelación de una gran verdad universal que les permitiera generar riqueza, salud y propósitos para el mundo. Pero lo que habían recibido era en cambio una tarea insignificante, "carente de sentido" para ellos. No obstante, el recuerdo del esplendor del visitante hizo que cada uno de ellos recogiera algunos guijarros y los depositara en su alforja, no sin dejar de expresar su desconcierto.

Viajaron durante todo el día y esa noche, mientras armaban el campamento, revisaron sus alforjas y descubrieron que cada guijarro recogido se había convertido en un diamante. Estaban contentos por tener diamantes pero estaban tristes por no haber recogido muchos más guijarros.

Así es: La vida está llena de tantas cosas "carentes de sentido" que no le damos la importancia que ellas tienen. Una palabra, un abrazo, un beso, una sonrisa, un apretón de manos, una caricia, una flor, un saludo, un te quiero, un guiño, unas gracias, parecen guijarros, ¡pero realmente son diamantes!



domingo, 11 de diciembre de 2016

El hijo recién graduado de un agricultor pobre



Sea cual sea el lugar del mundo en el que nos encuentremos, los padres siempre quieren lo mejor para sus hijos. Sea en forma de una mayor calidad de vida, más oportunidades o sencillamente una mayor sensación de felicidad , es un sentimiento innato el querer lo mejor para la siguiente generación.


Es por eso que esta foto de un joven tailandés recién graduado por la Universidad Ratchapat en Chiang Rai, junto a su padre, un campesino pobre, nos golpea en el corazón y nos transmite ese sentimiento de que los padres se sacrifican para dar a sus hijos una mejor oportunidad en el mundo.


El joven es uno de los cinco hermanos. Trágicamente su madre murió durante un parto, mientras que tres de sus hermanos murieron por diversas enfermedades. Después de perder tantísimo, su padre trabajaba infinidad de horas cada día en el campo para lograr ahorrar algo de dinero para enviar a su hijo a la universidad y para cambiar el destino de su familia.

Ya lo puede considerar una misión cumplida.


Para dos seres humanos a quienes la vida les había tratado con tanta dureza, que tuvieron que soportar tanta tragedia y tantas penurias en sus vida, gracias al amor de un padre y a la determinación de un hijo (él ahora se ha graduado en Medicina en Inglaterra y está en camino de convertirse en un médico de éxito) el futuro es, finalmente, más brillante y esperanzador para ambos.

viernes, 9 de diciembre de 2016

Perdonar y Agradecer




Dos amigos caminaban y en un determinado punto del viaje discutieron fuerte, y por la ira uno ofendió al otro, con insultos injustificados. El otro, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena: "Hoy, mi mejor amigo me ofendió". Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse. El que había sido ofendido comenzó a ahogarse, y le salvó su amigo.

Al recuperarse tomó un estilete y escribió en una piedra: "Hoy, mi mejor amigo me salvó la vida". Intrigado, el amigo preguntó: "¿Por qué después que te insulte escribiste en la arena y ahora en cambio escribes en una piedra?".

Sonriendo, el otro amigo respondió: "Cuando un amigo nos ofende, debemos escribir en la arena, donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo. Pero cuando nos ayuda, debemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón, donde ningún viento podrá borrarlo".



miércoles, 7 de diciembre de 2016

John Deurwaarder & Alta Lunsford


Después de que su esposa muriera en un accidente de coche en su aniversario de boda, de 97 años de edad, John Deurwaarder estaba tan enfermo de soledad y depresión, que decidió pasar a un centro de asistencia en su ciudad de Vancouver, Canadá. 

Las cosas cambiaron para él en los días en los ensayos del coro, cuando se reunió con 78 años de edad, Alta Lunsford. "Después de que mi esposa murió, tenía una vida difícil hasta que conocí Alta," dijo John. "Ella me edifica y me dio un propósito en la vida." Se casaron después de un noviazgo de cinco meses.


lunes, 5 de diciembre de 2016

Discípulo Limitado



A un discípulo que se lamentaba de sus propias limitaciones le dijo el Maestro:

—Naturalmente que eres limitado. Pero ¿no has caído en la cuenta de que hoy puedes hacer cosas que hace quince años te habrían parecido imposibles? ¿Qué es lo que ha cambiado?
—Han cambiado mis talentos.
—No. Has cambiado tú.
— ¿Y no es lo mismo?
—No. Tú eres lo que piensas que eres. Cuando cambia tu forma de pensar, cambias tú.



sábado, 3 de diciembre de 2016

Sadako Sasaki y las mil grullas de origam



Según una leyenda japonesa, tu mayor deseo se hará realidad, si construyes mil grullas de papel. La consigna de crear grullas de papel en la lucha por la paz, se remonta a la historia de una de las pequeñas víctimas de la bomba de Hiroshima durante la Segunda Guerra Mundial.

Sadako Sasaki tenía dos años cuando cayó la bomba en Hiroshima, ciudad en la que vivía. Diez años más tarde (cuando tenía 12 años), como consecuencia de la irradiación que le produjo la bomba de Hiroshima, los médicos le diagnosticaron leucemia. Cuando la pequeña Sadako estaba en el hospital recuperándose de su enfermedad, su amiga Chizucho le explicó la historia de las 1.000 grullas de papel. La historia consiste en que si deseas algo con mucha fuerza y construyes 1.000 grullas de papel ( papiroflexia), los dioses te concederán ese deseo que tanto anhelas.

Es así como Sadako deseó curarse de su terrible enfermedad y para ello se propuso construir por sí misma 1.000 grullas de papel, aunque no logró conseguirlo porque falleció mucho antes de poder acabarlas todas. Murió en octubre de 1955 y sólo había conseguido plegar 644 grullas de papel. Simbólicamente, sus amigos continuaron su misión y completaron las mil grullas, con la esperanza de que se evitaran las guerras en el futuro y se consiguiera la paz entre todos los países del mundo. Tres años más tarde de la muerte de Sadako, los niños de toda la ciudad de Hiroshima le dedicaron una estatua de ella con una grulla en su mano. La estatua está en el Parque de la Paz de Hiroshima.

Cada año, para el 6 de agosto, Día de la Paz, llegan miles de grullas de papel a Hiroshima desde todos los lugares del planeta. Los niños de la ciudad cuelgan las grullas en el monumento de Sadako, con la esperanza de transmitir este mensaje a todo el mundo.

En estos días, como consecuencia del Terremoto de Japón, muchísimas personas y asociaciones de todos los lugares del mundo se han propuesto construir grullas de papel con la finalidad de enviarlas a Japón. En Japón hay personas encargadas de recoger estas grullas que la gente envía anónimamente y colocarlas en los distintos templos del país, con el deseo de que Japón pueda salir de la pesadilla que está viviendo y que la vida, la salud, la esperanza y la prosperidad se restablezcan de nuevo en sus vidas.

Una japonesa residente en Madrid ha recuperado la leyenda japonesa de las mil grullas de papel para pedir a los internautas que se unan a esta iniciativa de abrazo y ánimo a Japón que simboliza la paz.

A través de una página web llamada ‘Las 1.000 grullas ‘. Makiko pide ayuda para completar las mil grullas de papel de las que habla la leyenda. Quien las complete, recibirá un deseo. Y ése, ahora mismo, no es otro que el fin de la amenaza de catástrofe nuclear y la mejor de las suertes para todos los damnificados. La grulla de la paz deja ahora paso a la grulla de la solidaridad, que desde todos los rincones inunda ya las webs con múltiples mensajes de apoyo.

¿Por qué un grulla?

Para los japoneses la grulla es el símbolo de la paz, como para nosotros lo es la paloma blanca. Para los japoneses la grulla además de paz, significa salud.

¿Qué es una grulla?

Las grullas son aves de espacios abiertos. Se desplazan dando zancadas con sus largas patas y recogen semillas e insectos con sus largos picos. Viven en bandadas y muchas de ellas recorren largas distancias para criar. Las distintas variedades de grullas tienen en común que se emparejan de por vida. Son muy fieles.

¿Qué es el origami?

El origami es parte integral de la cultura japonesa desde hace más de 1.000 años . Su técnica se basa en el plegado de papel para crear figuras (papiroflexia).